Financiar a tus pacientes directamente te obliga a asumir riesgo crediticio, cobros y flujo de caja (funciones que no son el negocio de tu clínica). Estos son los 5 problemas más comunes, y cómo separarlos de la atención médica.
Ofrecer financiación puede ser una herramienta importante para tu clínica. Un paciente puede querer realizarse un procedimiento de $15 millones de pesos, pero no tener la posibilidad de asumir el costo completo de inmediato. Para evitar perder al paciente, puedes decidir financiarlo directamente y recibir sus pagos mensualmente.
A primera vista parece una solución sencilla. Sin embargo, cuando manejas el crédito internamente, también empiezas a asumir responsabilidades que van más allá de la atención médica: evaluar la capacidad de pago, administrar cuotas, hacer seguimiento a pagos atrasados, gestionar cobros y asumir el riesgo si un paciente deja de pagar.
Si estás considerando ofrecer crédito directamente a tus pacientes, estos son 5 problemas que debes tener en cuenta antes de manejar la financiación internamente, algo que también exploramos en por qué las clínicas pierden pacientes por no tener financiación médica.
Pensemos en un procedimiento de $15 millones de pesos financiado directamente por tu clínica durante 12 meses. El procedimiento se realiza ahora, pero recibes el dinero gradualmente. Mientras esperas esos pagos, los gastos asociados a la atención todavía existen: personal médico, equipos, instalaciones y costos administrativos. Esto puede generar una diferencia entre el momento en que tu clínica asume el costo del procedimiento y el momento en que recibe el pago completo. También debes considerar si tu clínica puede esperar meses para recibir el valor completo del procedimiento.
¿Qué pasa si un paciente paga las primeras cuotas y después deja de pagar? El tratamiento ya pudo haberse realizado y los costos ya fueron asumidos, pero ahora el saldo pendiente se convierte en un problema financiero para tu clínica.
Evaluar la capacidad de pago y gestionar el riesgo crediticio son procesos que normalmente realizan empresas especializadas en financiación. Si decides manejar el crédito por tu cuenta, estas responsabilidades también pasan a formar parte de tu operación y pueden complicar el proceso administrativo.
Ofrecer crédito no termina cuando el paciente acepta un plan de pagos. Alguien tiene que registrar cada pago, hacer seguimiento a los saldos, identificar cuotas atrasadas, mantener los registros financieros y gestionar los cobros pendientes.
Si tienes un equipo administrativo pequeño, estas tareas pueden consumir tiempo y recursos que podrías utilizar en otras áreas de tu clínica, manteniendo el enfoque y la experiencia de tu equipo en el sector de la salud. Puedes mantener al paciente y realizar el tratamiento usando financiación, pero al mismo tiempo estás creando una nueva función administrativa que también necesita personal, tiempo y recursos.
Tu relación con los pacientes está construida alrededor de su atención médica. Cuando tu clínica también es responsable de la gestión financiera, la relación médica y la relación financiera empiezan a mezclarse: un paciente puede pasar de recibir comunicaciones sobre su tratamiento a recibir también recordatorios sobre pagos atrasados o saldos pendientes por parte de la misma clínica.
Separar estas dos funciones permite que tú y tu equipo mantengan el enfoque en la atención y el tratamiento del paciente, mientras la gestión financiera se maneja de manera independiente.
Administrar crédito implica mucho más que dividir el precio de un procedimiento en varias cuotas. Necesitas procesos para evaluar la capacidad de pago, manejar información financiera, monitorear pagos, gestionar incumplimientos y mantener registros adecuados.
Por eso, antes de crear un sistema interno de financiación, vale la pena preguntarte: ¿realmente quieres convertir parte de la operación de tu clínica en una operación de crédito? Para algunas clínicas puede tener sentido. Para otras, utilizar un proveedor de financiación externo puede ser una manera más eficiente de ofrecer financiación sin tener que asumir todas estas funciones.
Aquí es donde un proveedor externo de financiación médica puede cambiar el modelo. Con Welli, puedes ofrecer una alternativa de financiación a tus pacientes sin tener que administrar internamente todo el crédito. Welli gestiona el componente financiero, incluyendo el riesgo y los cobros, mientras tú y tu clínica pueden mantener el enfoque en la relación médica y la salud del paciente.
Además, cuando el procedimiento está confirmado y se han cumplido las condiciones correspondientes, tu clínica recibe directamente el desembolso de Welli en un plazo de hasta 72 horas hábiles, sin tener que esperar a que el paciente complete todos sus pagos.
Como médico, la diferencia es sencilla: puedes ofrecer una alternativa de pago a tus pacientes sin convertir tu clínica en una empresa de financiación. Separar la atención médica de la administración financiera permite que cada parte se enfoque en lo que sabe hacer: tú en tus pacientes, y Welli en la financiación.
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